jueves, 11 de febrero de 2010

Timmy MacKern, catalizador de Sumo


A fines de 2001 realicé una serie de entrevistas para una nota sobre los comienzos de Sumo, que se publicó algunos meses más tarde en el suplemento Radar, de Página 12. Tuve la fortuna de que varios de los principales actores de los inicios de la banda, entre ellos German Daffunchio, Alejandro Sokol y Timmy MacKern, accedieran muy amablemente a ser reporteados para dicho artículo. Como suele ocurrir en este tipo de notas, los reportajes salieron fuertemente editados para caber en la nota general. De modo que esta es la primera vez que la entrevista a Timmy MacKern -amigo de la adolescencia de Luca Prodan y artífice de su llegada a la Argentina, luego manager de Sumo y más tarde de Las Pelotas- aparece prácticamente en su totalidad. Espero les guste.

(En la foto, Timmy y Luca en Nono, Traslasierra, Córdoba, 1981. Luca todavía con pelo...)

“Conocí a Luca cuando fui a hacer la secundaria en el Gordon Stand, allá en el norte de Escocia, cerca de Inverness. Yo había hecho la primaria en Córdoba, en una escuela anglo-inglesa en La Cumbre. Mis padres vivían en Hurlingham. Mi papá tenía una fábrica metalúrgica. Por ese entonces no tenía ni idea sobre qué quería ser en el futuro. Llegué ahí en el ’68; él ya había estado uno o dos años en el colegio. Luca conocía a mi hermano, que ya había dejado el colegio. Nos conocimos muy pronto. Había varios extranjeros de todo el mundo pero había una [obvia cercanía] argentino-italiana, ambos vistos por los británicos con cierto tono despectivo. Les decían “tanos, grasosos, cobardes de la guerra, ¿no? No les tenían gran respeto. Y Luca también tenía un carácter que daba pie para insultar a todo el mundo. Y yo era un argentino que me llamaban “wog” que era como decir “negro”, no?

Y bueno, ahí fue donde empezó la amistad con Luca. Yo estuve cuatro años en el colegio. El último año ya Luca no estaba. El se había escapado el año anterior, le faltaba de Diciembre a Junio para terminar el colegio, pero se rayó y se escapó. Se fue para Italia. Tenía una escopeta que le había regalado el padre. Una de esas escopetas para cazar faisanes. La vendió y con la guita se escapó. Todo el mundo pensaba que se había ido para cualquier otro lado, pero Luca se había vuelto a Italia. Y empezaron a buscarlo con Interpol y todo. La escuela denunció la ausencia enseguida. Creo que lo que pasó después es que se cruzó con la madre y él terminó los estudios en Roma, en un colegio donde, creo, había hecho la primaria. Una escuela anglo-italiana si mal no recuerdo.

A mi me faltaba un año de colegio. Y él vuelve a aparecer en julio, que es cuando terminan las clases en Inglaterra, aparece a visitar a sus amigos. Y ahí me dice: “Ché, ¿por qué no venís a Italia este verano? Yo estaba medio al pedo y no iba a volver a la Argentina. Y nos encontramos unos días después en Londres y de ahí fuimos para Roma. Pasamos el verano juntos, unas vacaciones bastante delirantes. Sería el verano del ’71. Ahí ya eramos bastante amigos. El iba a tocar a las Escaleras Españolas que hay allí en Roma, que estaba lleno de hippies y tocaba la guitarra, Hay una foto en uno de los discos, con anteojitos que
Es de ahí. También conocí a su hermano menor, Andrea, que era un niño en ese entonces, y a los padres de Luca. Más tarde volví a encontrarme con los padres en Londres. El papá de Luca tenía un negocio de venta de arte chino y varias veces me pidió de hacer fotos de diferentes cosas que quería vender. La madre de Luca es escocesa pero vivía en Shangai. Su padre –el abuelo materno de Luca- dirigía los trenes o los tranvías de Shangai. Y fue allí donde se conocieron los padres de Luca. Ella trabajaba para un agregado del gobierno inglés, todo esto poco antes de la Segunda Guerra Mundial, y me contó que su jefe no quería que se casara con un italiano porque decía que se estaba casando con un espía del enemigo, que quería acceder a información secreta a través de ella. Cuando invadieron Shangai los japoneses, los papás de Luca fueron a dar a un campo de concentración con sus dos hijas pequeñas, Claudia y Micaela, las hermanas mayores de Luca. Una situación bien parecida a la que describe J.G.Ballard en “El Imperio del Sol.”: los funcionarios coloniales ingleses y europeos que estaban en China, presos de los japoneses.
Pero volviendo a Luca, recuerdo que en el colegio había un profesor inglés que era jefe de los boy-scouts, que fue quien le enseñó a tocar la guitarra a Luca. Justo en su último año de colegio. Y ya en este verano que pasamos juntos, Luca iba a esos lugares donde había muchos turistas y tocaba y siempre era el centro de atracción.

Recuerdo los primeros discos de Luca. Era un fan infernal de Canned Heat y hasta en el último tiempo había formado un grupo en el colegio y hacían covers de Canned Heat.
Después yo termino el colegio y empiezo a estudiar Administración de Empresas. Hago un año de esa carrera en una facultad en Londres. Era uno de esos cursos que hacés parte trabajando, parte estudiando. Y me tocó el año de trabajar y me vine acá a la Argentina y ahí recibo justo una carta de Luca que había salido justo de la prisión en Italia. Lo agarraron con marihuana y pasó unos meses esperando el juicio. Dice que no la pasó mal “es como estar en el colegio pero sin tener que hacer nada.” En el momento en que me escribe esta carta, Luca se había ido a vivir a Brighton, en el sur de Inglaterra. Y en ese momento yo había terminado mi trabajo en Argentina y me volvía también a Inglaterra. Ya dejé de estudiar administración de empresas. Llego a Londres y me voy a visitar a Luca a Brighton. Me bajo del tren, subo a un taxi y le digo “llevame a tal calle” y me dijo “Ahí vas a ir?” Era una especie de casa tomada, llena de locos. A Luca se le había prendido fuego la pieza unas semanas antes. Estaba todo bastante tétrico. Yo le dije a Luca que estaba sólo en Londres, en un departamento de mis padres y no sé cómo se dio que él vino de Brighton conmigo y empezamos a vivir juntos ahí, cerca de Kew Gardens, en Richmond.
Y yo ahí empecé a estudiar fotografía y él trabajaba en una empresa de seguridad donde habíamos trabajado todos, porque era como una especie de changa que dejaba unos pesos. Esto sería a mediados de los 70. Recién estaba surgiendo el reggae, pero todavía era medio mal visto, un poco como la cumbia en Bs As. Tocaban en Brixton, en zonas más humildes en las discotecas empezaron a surgir las primeras ondas reggae. El punk vino después que yo me volví de Inglaterra. En la época en que estaba yo era más bien el sinfónico, Yes, Genesis. Veíamos cosas como Weather Report, Van der Graaf. Vimos a Robert Wyatt muchas veces, cuando ya estaba en la silla de ruedas. Vimos la presentación de “Rock Bottom” en la que tuvo algo que ver el baterista de Pink Floyd, Nick Mason, quien también subió a tocar. Henry Cow tocaba también, que era todo un clan. Nuestro hobby era ir a ver recitales. Y como laburábamos mucho de seguridad, allí en Earl’s Court en un gran salón de exposiciones, entonces estabas ahí diez días seguidos leyendo el Melody Maker y pensando adónde íbamos a ir cuando salíamos y mandabamos a comprar entradas por todos lados, para ver lo que pódíamos ver.
Después yo me volví a la Argentina, porque había fallecido mi padre, y ya me quedé acá. Luca se quedó en Londres, alquiló su propio departamento y trabajaba para la Virgin, en la disquería de Marble Arch. Un día me escribe que sentía que se tenía que ir porque estaba adicto a la heroína, tenía hepatitis y estaba todo mal. Y que había salido de un coma hepático. Mi madre lo había visto en Londres y le había dado unas fotos mías con mi familia, aquí en Argentina. Yo ya me había casado y tenía dos hijas y, bueno, Luca vio las fotos, vio imágenes de vida, sol, todo muy lindo y él estaba en Londres, enfermo, adicto a la heroína y diciendo, “bueno, si no hago algo me muero.”

Y dice: “espero que no sea como muy pesado que me tiro encima de ti pero, si está todo bien, me gustaría ir para allá.” Y yo le escribí diciendo que estaba todo bien, que venga. Yo estaba viviendo en Córdoba, en Nono. Y bueno, así fue como Luca vino para acá en su primera visita. Estuvo un tiempo aquí pero en esa época ni hablamos de hacer un grupo de rock. Pero después él quería ver si podía hacer algo en el campo, si podía aprender algo. Tenía unos pesos. Después de un tiempo empezó a rondarle la idea de hacer un grupo de rock. El decía que iba a ser fácil. Veía lo que estaba pasando en el país con la música y decía que estaban muy atrasados. Muy como cerrados o vio que él podía hacer algo.
Y ahí es donde Luca vuelve a Londres, compra un portaestudio, un bajo, un micrófono y vuelve a Córdoba unos meses después y empezamos a grabar los primeros temas en el portaestudio. Los que están en los discos solistas que salieron después.
En Londres, Luca tenía un amigo músico que tenía un montón de grabadores y habían hecho algunas cosas juntos y tocaron algunas veces en un pub. O sea que antes de venir a Córdoba, Luca ya tenía alguna experiencia de tocar en público e incluso tenía ya algunas canciones hechas y algunas grabaciones caseras. De su última etapa londinense viene la conexión con Stephanie, porque la novia de entonces de Luca, Linda, era mánager del grupo de Stephanie, Manicured Noise. Y cuando Luca vuelve a Londres a comprar los equipos es cuando le dice a Stephanie que se venga también para la Argentina, e incluso le regaló el pasaje.

El primer tiempo de Luca en Argentina fue muy duro. Como buen adicto, Luca se dio su último pico antes de subir al avión. Me dijo en la carta “te aseguro que voy curado. Entro en un plan de curación con metadona y no sé qué más y llego a la Argentina limpio y curado para no hacer historia.” Bueno, obviamente fue una mentira, llegó mal y pasó, ponele, los primeros tiempos durmiendo 24 horas por día. El tiempo estaba templado pero Luca prendía el fuego porque estaba cagado de frío y todo lo demás. Pero se la rebancó y se curó.
Me acuerdo que cuando llegó, para ir de Ezeiza hasta acá [Hurlingham] pasamos por Morón y él no podía creer que a un barrio lo llamasen así, porque Moron, en inglés, quiere decir “tarado”. Vio un cartel que decía “Universidad de Morón” y se entró a cagar de la risa. Estuvimos un par de días en Hurligham y nos fuimos a Nono, Córdoba, que en esa época era más aislado que ahora y en verdad era como ir a cualquier país del mundo en medio del campo. No había más que los paisanos. No había mucha gente.

Pero a él siempre le interesaba la música así que Germán traía no sé, Serú Girán y lo que estaba pasando en esa época. Luca se reía porque decía que estábamos pasados de tiempo y él, viniendo de la época punk, acá estábamos como a años luz de todo eso, estábamos con lo sinfónico. Todavía no había salido Soda, ni Virus, ni el bar Einstein ni nada de eso. La música era muy cerrada.
A Germán lo conoció pronto porque es mi cuñado, el hermano de mi esposa Inés. Y Alejandro era un amigo de Germán. Germán en esa época trabajaba de marinero y le deban períodos largo de descanso y se iba para Córdoba. Germán ya tocaba la guitarra acústica con Alejandro y cuando vio que a Luca también le gustaba la música comenzó a interesarse. Luca les dijo ¿por qué no tocan conmigo? Así fue naciendo Sumo. Un día que estábamos en Buenos Aires, Germán fue a Promúsica, allí en la calle Florida, y con su recibo de sueldo sacó una guitarra eléctrica a pagar en veinte cuotas. Y la llevó para Córdoba y empezó a tocar con Luca, a aprender a tocar, en realidad. Y Alejandro, como ya estaba Stephanie en batería, agarró el otro instrumento disponible, el bajo. Y así empezaron a tocar, a ensayar y a hacer cosas. Entre que Luca volvió por segunda vez y la llegada de Stephanie no habrán pasado más de dos o tres meses. Cuando llegó Stephanie fuimos a comprarle una batería. Era justo la primera época en que llegaron cosas importadas y le mostraban baterías de todos lados y al final ella se enamoró de una nacional, marca Colombo y se compró esa, porque tenía todos tambores grandes. Y esa fue la batería que se usó en toda la primera época de Sumo.

Sumo se pasó un par de meses bien intensos ensayando en Nono, y el día de Año Nuevo 1981/1982 tocamos aquí abajo en el patio [de la casa de Hurlingham] fue el primer recital con público, para familiares y amigos del barrio.
En esos días grabamos nuestro primer demo. Mi madre era muy amiga del presidente de la grabadora Phonogram [hoy Universal], John Lear. El nos atendió y nos envió a Adrián Berwyck, que era el encargado del Departamento Internacional de ese sello discográfico, el productor artístico. Y ellos en ese momento tenían un grupo llamado Hart que hacía folk al estilo del trío America, en inglés. Y bueno, con Adrián grabamos en los estudios de Phonogram que eran inmensos, parecía un cine vacío. Y grabamos esa cinta que tenía cinco temas, entre ellos “Warm Mist” –que estaba dedicado a Claudia, la hermana de Luca que se había suicidado- estaba “Breaking Away”, “Night & Day” y “Pinini Reggae”.
Una noche con Adrian Berwyck salimos a dar una vuelta a buscar boliche y no sé cómo caímos en Mastropiero y el dueño nos dijo: “bueno, vengan.” Ahí tocaba Carlos Bisso, aquel de Conexión N° 5, ya en su etapa solista. Y esa noche habíamos recorrido varios pubs; fuimos a Sachtmo (no nos dieron ni bola) había muy pocos pubs...
Un día hicimos doblete, porque a la noche tocábamos en Mastropiero y a la tarde estuvimos en Estudiantes de Caseros. Me acuerdo que tocaba Riff de plato fuerte. Cuando Luca sale y se pone a hablar con la “hinchada” de Pappo, todos estábamos como diciendo: “Callate, nos van a tirar con todo.” Pero la gente reaccionó bien. Ahí se empezó a ver el gran carisma de Luca. Creo que ayudó el shock que produjo cuando se arrancó la máscara el ver a un tipo pelado. Nadie estaba pelado en la Argentina en ese momento.

Me acuerdo que volví un fin de semana de la ciudad de Córdoba -Luca se había quedado con Stephanie- y mi vieja me encuentra cuando vuelvo y me dice: “no sabés lo que hizo Luca” Y yo pensé: “Mmm, qué desastre habrá hecho?” Y era que se había pelado.
En ese entonces ya estábamos todos acá, en Hurlingham. Ensayábamos en el sótano de mi hermana. Yo ya era el mánager “full time”. Después, claro, vino lo de Malvinas, y los padres de Stephanie empezaron a llamar, para pedirle que volviera. Stephanie les decía que acá estaba todo bastante tranquilo. Pero al final le mandaron un pasaje para que se fuera.
Hace poco [noviembre de 2001] estuvo la madre de Luca en Argentina y me descubrí una cosa que tenía tanto Luca como Andrea. Eso de estar en una conversación alrededor de una mesa, pelando anécdotas, historias, siendo el centro de atención. Toda la familia lo heredó de la madre... Eso de ser el centro de la charla era muy de Luca. Luca no tenía problema en comunicarse con nadie. Si era blanco, negro, pobre o rico le daba exactamente igual y sabía cómo manejar la situación. Si en Gordon Stand podía estar codeándose con príncipes y millonarios y gente por el estilo, también podía estar en el bar de la estación de Hurligham con alguien que estaba de última y hablaba con la misma franqueza.

Los discos solistas vienen de las cintas que grabamos en el portaestudio que trajo Luca de Inglaterra. Por suerte yo conservé la mayoría de las cintas. Lo más gracioso es que, antes de que se formara Sumo, hacíamos chistes Luca y yo, onda: “Ché, algún día vamos a editar todo esto, no? Y nos reíamos porque para nosotros sonaba muy a demo, no?

Alfredo Rosso, fines de 2001.

15 comentarios:

Simon de Beavouir dijo...

ahh pero mirelo a Rosso y su blog. Supongo que me tendria que haber avivado un poco con el nombre del blog (cosas que pasan. Que cosa grosa haberle hecho una nota a Luca o para mi, que jamas lo vi en vivo ni nada parecido, esto me resulta todo un logro (ademas como "hazaña" periodistica, mi futura profesion).
Aun no lo lei, pero me dispongo a despedirme para acto seguido devorar la nota.

un saludo pues.

Milton dijo...

Sin Timmy nada hubiese sido posible.

Ya es remanido decir que la vida de Luca fué de película ¿no?...y qué gran película.

*Luca fué mi primer idolo.

Amén de ser el que traía sobre sus oidos todo lo que había sucedido en el mundo artístico del 76' al '80. El planeta había dado un giro de 360 y acá no estábamos enterados.

Prodan viendo a Henry Cow, a Wyatt post accidente...increíble, esas 2 no las sabía, tenia entendido que había visto a Van Der Graaf Generator también.

SALVE MACKERN, SALVE LUCA.- lástima que su legado a mucha gente le llegue tan distorsionado.


Abrazos

Pablo S. Fernández dijo...

Simplemente... gracias Alfedp, te escucho con Gille y es un verdadero placer los rescates que haces. Te felicito. Sobretodo por rescates como este, del rock nacional. Gracias de nuevo (un audioescucha de la red).

Tomás dijo...

Alfredoo, utilizo este medio para solicitar respuesta al mail que te mande a lacasa, espero tu pronta respuesta y que no te espantes por mi pesades (ya que es una consecuencia de mi adiccion a la musica).

Un Abrazo

Tomás Guillén

malthus dijo...

Loco la verdad, Luca es un tipo que me llegó tarde y la primera vez que escuché Sumo fue de parte de un loco llamado Cúpolo mezcla de tano y escocés, aunque suene paradójico.

Creo que nunca le agradecí realmente.

Pablo Lozano dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pau dijo...

Genial. Gracias, como siempre, por compartir semejantes joyas con nosotros.
Lo que aprendo, curioseo y amplío en gustos musicales leyendo este blog... gracias, gracias y más gracias.

benigno lunar dijo...

Hola Alfredo...

nos gustaria hacerte llegar nuestro disco. Tenes algún mail o algo adonde podamos comunicarnos, bueno... simplemente ganas de que escuches un poco lo que hacemos
benignolunar@yahoo.com.ar
www.myspace.com/benignolunar
salud

Pau dijo...

¡Qué felicidad que haya vuelto LCDRN!
Mis domingos vuelven a tener ese espacio de música (y tooooodo lo demás) que me faltaban.
Me alegraste el domingo.

G4þRI€L dijo...

Que buen testimonio Alfredo!
Nunca voy a entender esta cosa de que tipos como Luca o los Rolling Stones de una "prosapia" elegante, millonaria y aristocratica sean idolatrados y seguidos como una religion por gente que se encuentra en la orilla opuesta.

Ricardo Mojo dijo...

Seguimos hablando de un sobrevalorado fiambre... cuantas viudas que dejó!

Luke dijo...

Alfredo, buenisimo lo de Timmy! También te quería felicita x la nota con Mollo y Arnedo en el dvd de Amapola y x la habitual columna en lo de Gille! Abrazo grande.

Martín dijo...

http://cordurainsana.blogspot.com/

Las idioteces que a uno se le puede llegar a ocurrir cuando esta al pedo a las 3 de la madrugada

Frank dijo...

Alfredo, gracias por esta nota. Si te interesa, en mi blog colgue algunos pensamientos acerca de Luca, quizas te interesen.
Saludos
Francisco
hola-frank.blogspot.com

Juancho dijo...

Yo los escuché por primera vez en FM Horizonte un sábado en la noche visitando a un amigo en la escuela de guerra ..... Aún recuerdo sonar a Cieguito volador .....

alguien me puede pasar la dirección en Hurlinghan de la casa de Timmy para conocerla ????